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13.-Un salto a mi vida


 

El título de la historia (y parte de la trama) se basa en la telenovela mexicana "Mi pobre niña rica"

Gracias ari por ayudarme con las locas ideas para los capítulos.

Nota: los capítulos serán contados desde el punto de vista de Nessie, salvo algunas excepciones que acuerdo a la situación o capitulo.

Gracias a carliitha–cullen POR SER MI BETA
J
ejeje por fin actualicez, antes que nada una enorme disculpa, lo siento pero como sabe mi beta esta algo ocupada y si ella esta historia tendría varios errores de ortografía,
Gracias carla eres mi salvación. ^_^

Un salto a mi vida
El reloj sonó por toda la habitación, marcando las cinco de la mañana. Diablos, ya había amanecido. ¡Cómo odiaba que amaneciera tan temprano! Bueno realmente el problema no era que amaneciera temprano, sino que me tenía que levantar a esa hora.

Miré el reloj de la mesita, cerciorándome de que ya era de mañana; muchas veces, Leah o Jane alteraban mi despertador y lo reprogramaban dos horas antes de que me levantara, o bien alteraban la hora.
Después de revisar el pequeño reloj que escondía debajo de mi cama (el cual había conseguido para corroborar en este tipo de casos), me di cuenta de que era la hora correcta. Eran las 5, mi hora de levantarme; claro, si quería llegar temprano a la escuela. Con pereza, me levanté de la cama y me fui directo al baño; llené la tina con agua caliente mientras buscaba la ropa que me pondría.

Sentía que en cualquier momento me ganaría el sueño, así que me apresuré a entrar a la tina. Cuando el agua tocó mi cuerpo, sentí una ola de calor que me sonaba como el paraíso; me sentía tan relajada, que en ocasiones no me gustaba salir de la tina. Después de 15 minutos, salí y me dirigí al tocador, sencillo y pequeño, que tenia; aunque el espejo era gigantesco, lo odiaba. Tía Jessica me lo regaló con una doble intención, no porque en realidad fuera buena
.
Jessica buena, sí cómo no, y la madrastra de Blanca Nieves nunca la quiso envenenar, pensé sarcásticamente.

Jessica me había regalado ese enorme espejo con la idea de que todos los días me viera en el, según ella, lo fea que era. Bueno fea, fea, tampoco era, pero no era hermosa y bella como Leah o Jane.

No era alta, media alrededor de 1.55 m., no tenia tanto pecho, ni cadera formada; parecía más bien como una muñeca de trapo: deforme y sin gracia. Lo único hermoso de mi era mis ojos y mi cabello. Aunque Alice decía que mi rostro era hermoso, para mí no lo era, ya que era el mismo que tenía desde que era niña; claro que ahora tenía un toque más adulto.

Suspire y me comencé arreglar antes que se me hiciera tarde. Me puse el uniforme de la preparatoria de Seattle : una falda azul marino con varias rayitas, una camisa manga larga y una corbata (aunque podía variar, ya que en esta preparatoria, había distintos uniformes de acuerdo a la ocasión).

Sonreí. Yo, Renesmee Volturi, iba a la prestigiosa preparatoria de Seattle. Claro todo esto se lo debía a Carlisle, ya que siempre estaba pendiente en mi educación; si por Jessica fuera, ella no dejaría que estudiara.

Me apresuré a ponerme mis calcetas y zapatos; me miré por última vez en el espejo y bajé a desayunar.

―Bueno días ―susurré a Melinda, quién se encontraba en la cocina.

―Hola,, Nessie ―respondió gentilmente―. Espero que tengas mucha hambre, ya que te preparé unos ricos hot cakes ―sonrió mientras me servía varios hot cakes con cajeta.

―Gracias ―sonreí― ¿Por cierto, la bruja ya se levantó? ―ella sonrió por mi comparación.

―Aún no… ―bufó― por suerte, sino ya estaría gritando por su desayuno o ya estaría esparciendo su veneno.

―Claro que si ―interrumpió Clarisa―. Buenos días, Nessie ―me sonrió con cariño mientras entraba a la cocina.

―Buenos días, Clarisa.

―¿Ya te vas a la escuela? ―me preguntó mientras miraba el reloj que marcaba las 6:30 de la mañana.

―Sí ―mascullé―. Alice no tarda en venir por mí. Ya sabes que Seattle está algo lejos de Forks, y tengo que llegar temprano a la escuela, ya sabes falta muy poco para que termine el semestre ―sonreí.

―¡Oh, sí! Solo faltan 3 meses y medio para que termines ―dijo con sarcasmo.

―Claris ―me quejé mientras estallaba en risas. Tenía razón, faltaba más o menos 3 meses para que saliera; pero para mí significaba mucho mas, ya que pronto seria libre.

Y no era para tanto. Después de todo, pronto me iría a estudia mi universidad lejos de Forks, y sobretodo lejos de Jessica y sus malvadas hijas.

Aún no podía creer que Alice y yo salgamos dos años antes de la preparatoria, tomando en cuenta que las dos tenemos solamente 15 años. Al final, valió la pena todo el esfuerzo y estudio. Según Emmett, Alice y yo teníamos un súper cerebro, ya que podíamos procesar tanta información en un solo segundo, y somos unas súper computadoras andantes. En ese momento, una voz me saco de mis pensamientos.

―¡RENESMEE! ―gritó alguien desde el segundo piso.

Diablos, no quería oír su voz tan temprano. ¿Cómo era posible que Jessica estuviera despierta a esta hora?

No quería empezar mi día escuchándola con sus quejas y ordenes. Así que tenía dos opciones: ignorarla y salir corriendo de la cocina o ir a ver que quería. La primera opción era muy tentadora, aunque si no iba a ver qué quería esa bruja, de seguro me castigaría como siempre u.u .

En ese momento oír a Alice tocar el claxon de su automóvil y sonreí; había llegado mi salvación.

―Adiós ―me despedí de Melinda y Clarisa, quienes estaban muertas de la risa.

―Adiós, Nessie ―me dijeron las dos al mismo tiempo.

―¿Vienes a almorzar? ―preguntó Melinda.

―No creo, ya que pasaré a la empresa.

Desde que tenía diez años, había encontrado una forma de pasar menos tiempo con Jessica, y todo gracias a Carlisle. Le había propuesto que, si quería, él me podía enseñar los manejos de la empresa poco a poco. Naturalmente, como decía Emmett, yo tenía la capacidad de entender y comprender lo me enseñaba
Poco a poco la empresa Volturi pasó a ser parte de mi vida. Desde ese momento, todas las tardes estoy metida en la empresa, y por ese motivo había decidido estudiar una carrera que se relacionara con empresas.

Tal vez hacia cosas pequeñas para la empresa, pero eso no me importaba; quería que mi papá se sintiera orgulloso de mí, haciéndome cargo de algo que él amaba.

―De acuerdo ―sonrió Melinda

―Cuídate, pequeña ―susurró Clarisa mientras me abrazaba.

―Gracias

En ese momento, salí corriendo hacia el hermoso Porsche amarillo de Alice; me subí al auto y Alice arrancó a toda velocidad.

―¡Oh Alice, eres mi salvación! ―le sonreí.

―Claro, ¿cuando no? Y bien, ¿esta vez en qué te salve?―preguntó curiosa.

―Pues la bruja me estaba hablando antes que llegaras ―sonreí

―¿Oh, Jessica ya esta levantada? ¡Oh por Dios, hoy va a llover! ―dijo sarcásticamente.

―Allie, en Forks siempre llueve ―rezongué.

―¡Nessie, tenías que ser aguafiestas!

―Alguien tiene que ser realista ―sonreí

Ella me vio y puso los ojos en blanco.

―Bueno, dejemos eso para otro momento, ahora hay que hablar de algo mucho más importante.

―¿A... a qué te refieres? ―dije, intentando de cambiar de tema. Ya sabía a dónde iba esta conversación; de hecho llevaba semanas evitando que habláramos de eso.

―Nessie ―dijo seriamente― ¿Qué has decidido con respecto a lo de hablar con Edward sobre Alec?

―Alice, olvida ese asunto ―suspiré

―¿Qué? ¿Que lo olvide? ―dijo ofendida― Renesmee, tenemos que hacer algo acerca de ese maldito bastardo ―chilló Alice―. Este asunto no se puede quedar así, Nessie, debemos de hablar con Edward o mi papá.

―Alice, olvídalo. Es más, deberías ignorar todo ese asunto, como yo. Tarde o temprano, Alec se cansará de todo esto…

Aunque las palabras salían de mi boca, ni yo misma me lo creía. A pesar de querer aparentar que este tema no me afectaba, la verdad era todo lo contrario; nunca pensé que ir a la escuela fuera un infierno, pues siempre me había sentido cómoda y bien en la preparatoria de Seattle. Pero ahora ya no era así; desde que

Alec comenzó ese maldito rumor, mi vida se convirtió en un infierno.

Nunca pensé que las palabras dolieran más que los golpes que me daba mi tía cuando era pequeña. El sólo recordar cómo las personas me señalan y me juzgaban por algo que yo no había hecho, se me partía el alma.

A veces, quería que todo acabara y que todo regresara a ser como antes.

Aún recuerdo el día en que todo cambió y todo por el maldito ego de Alec.

Había comenzado un nuevo semestre en la preparatoria de Seattle, y después de unas largas vacaciones de verano, Alec había regresado con mucha más energía para comenzar su nueva recolección de mujeres. Según los rumores, cuando Alec había cumplido sus 12 años, su papá había decidido que era hora de que Alec dejara atrás la niñez y se convirtiera en todo un hombre; por ese motivo el Sr. Wolfe había llevado a Alec a un prostíbulo, ya que según las tradiciones antiguas, a esa edad los niños se convierten en hombres.

Desde ese día a Alec solo le importaba tener sexo y nada más que eso. Había estado con un sinfín de mujeres. Pero este año había decidido que su próxima presa sería Renesmee Cullen. Según Leah, Nessie era virgen e inocente, cosa que a Alec le pareció muy interesante; había estado con muchas mujeres, pero ninguna virgen; esto hacía que el ego de Alec se excitara más.

Tal vez Nessie no era hermosa o tenía un cuerpo bien formado como las demás chicas con las que había estado, pero a Alec le gustaba el rostro de Nessie: tan inocente y tierno; él se imaginaba cómo convertiría a esa niña en una mujer, y cómo perdería su inocencia con él.

El primer día de clases, Nessie se encontraba bajo un enorme árbol de la preparatoria de Seattle, leyendo un libro mientras esperaba que Alice terminara sus clases de corte y confección. En ese momento, Alec se le acercó y la saludó como si fueran muy buenos amigos.

Hola,, Renesmee ― saludó Alec mientras se acercaba a Nessie.

Hola,, Alec, ¿te puedo ayudar en algo? ―preguntó educadamente, mientras cerraba su libro con delicadeza. Para Nessie, era raro que el chico más popular de la escuela se le acercara; además que él era el mejor amigo de Leah.

Tal vez sí me puedas ayudar ―dijo mientras miraba a Nessie con lujuria― ¿Quisiera saber si has visto a Leah?

Alec, no sé si sepas, pero Leah y yo no nos llevamos

Bueno, Nessie, en realidad no la buscaba a ella, si no a ti ―dijo mientras la miraba a los ojos, haciendo que Nessie se sonrojara.

Este… ¿en qué te puedo ayudar? ―dijo nerviosa

Nessie, eres muy hermosa ―susurró mientras intentaba acariciar su mejilla.

En ese momento, Nessie reconoció la misteriosa actitud de Alec como una trampa, y dio un paso así atrás alejándose de él.

Ve al grano, Wolfe, ¿qué diablos quieres? ―escupió de repente.

Nessie sabía todo los rumores que decía de Alec; ella no era de esas personas que creía en todo lo que se les dice, y aunque no conocía a Alec, tenía una extraña sensación que la inquietaba; sabía que algo estaba tramando.

Estaba bien, Nessie, te seré sincero: me gustas mucho y quisiera saber si quieres salir conmigo 
―soltó de repente.

Nessie quedo muda por aquella confesión, pero a pesar de todo había algo en lo que le dijo Alec que no creía. Algo estaba mal con esta escena.

Alec es el más guapo de la escuela y podía tener a cualquier mujer, ¿por qué me elegiría?, pensó Nessie. Tal vez se trae algo entre manos; lo mejor es que lo rechace.

Lo siento Alec, pero no puedo salir contigo ―dijo seria―. No sé si lo sepas, pero saliendo de la escuela, siempre paso a la empresa a ayudar en lo que pueda a mi padrino. Paso todas las tardes ocupada en la oficina. En un futuro, yo seré la encargada de esa empresa, así que tengo que aprender todo lo que pueda del negocio ―dijo, levantándose y viendo a Alec―. Será en otra ocasión, y si me disculpas, me tengo que ir ―dijo antes de salir corriendo de ese lugar.

Alec quedo en shock. ¿Cómo era posible que una niña insignificante lo hubiera rechazado?
Pero, en vez de enojarse y olvidarse del asunto, sonrió y le pareció excitante aquella reacción; el rechazo de Nessie era un juego que para Alec a penas estaba comenzado.

Los días pasaron y Alec seguía intentando salir con Nessie, pero ella lo rechazaba, logrando convertirse poco a poco en la obsesión del joven Wolfe. Él añoraba tener algo imposible y no se daría por vencido tan fácilmente, al tal grado que muchos de sus amigos se empezaron a dar cuenta del interés de Nessie. En poco tiempo, el resto del alumnado masculino estaba totalmente idiotizado por la joven Volturi, invitándola a salir y cortejándola, a pesar de la rabia que le causaba a Alec.

Alec no quería que nadie tuviera a Nessie, si él no podía, nadie la tendría. Empezó a divulgar que él y Nessie habían tenido relaciones sexuales, pero después de eso, Nessie había dicho que no le interesaba estar con Alec, y que ella quería probar con otros. Practicante dijo que Nessie era una zorra; una cualquiera.

Por supuesto, Leah y Jane se habían encargado de confirmar este rumor, añadiéndole nuevos chismes con el propósito de lastimar a Nessie. En unos días, toda la preparatoria de Seattle estaba enterada del chisme sobre lo zorra que era la chica Volturi. Cuando Nessie se enteró, se sintió dolida y lastimada. Intentó hablar con Alec, para que desmintiera todos los chismes.

¿Alec, por qué lo hiciste?, ¿Por qué dijiste eso de mi? ―reclamó Nessie con lágrimas en los ojos―. 
¡Yo no te he hecho nada! ¿Por qué haces esto?

Lo siento tanto, Nessie ―se burló―, pero tú siempre me rechazabas, y yo tenía que hacer algo al respecto. No tienes idea de cómo empezó a afectar mi reputación que la chica más deseada del bachillerato me rechazara a mí, Alec Wolfe, el chico más popular de la escuela. Los demás chicos se estaban dando cuenta, y sabia que ellos intentarían salir contigo, y no podía permitir eso, preciosa ―rio maliciosamente.

»Ahora nadie te tomará enserio, a excepción de mi, claro; solo yo puedo borrar ese rumor, si aceptas salir conmigo. Me aseguraré de que todo el campus sepa que simplemente estabas confundida, pero que estás dispuesta a sentar cabeza y quedarte conmigo. Así que mejor acéptalo Nessie y salgamos juntos ―dicho esto, Alec bajó sus labios hacia Nessie, pero ella lo recibió con una cachetada.

No me importa que seas el único hombre en el mundo, yo nunca saldría con una escoria como tú. Me importa una mierda lo que digan de mí, mientras yo sepa que es mentira es lo que importa y me es suficiente ―dijo mientras lo miraba a los ojos.

Me da gusto que pienses de esa manera. Digo, después de todo, todos saben que eres UNA ZORRA ―gritó Alec. Nessie salió corriendo con lágrimas rodando por sus mejillas ―Nadie va a querer estar contigo, Volturi.

A pesar de encarar a Alec, Nessie se sentía fatal. ¿Cómo alguien podía inventar tal cosa solo por no querer salir con él? Además, ella no entendía como Leah y Jane podían apoyar a Alec con esa tontería. Se suponía que ellas eran su familia, y la familia se apoya en las buenas y en las malas. Pero en vez de eso, Leah y Jane odiaban a Nessie, y ella no sabía por qué.

―¿Nessie, estás bien? ―preguntó Alice después de que me quedé callada por un buen rato.

―Lo siento Allie, ando algo distraída ―confesé apenada.

―¿Qué es lo que te pasa, Nessie? ―preguntó Alice preocupada.

―Nada, es solo que...

―¿Solo que…?

―Estaba pensado en por qué Leah y Jane apoyaron a Alec con todos esos rumores. Se supone que somos primas, pero es como si no fuéramos nada ―dije con melancolía―. No sé por qué me odian.

―Por envidia ―contesto Alice, encogiéndose de hombros y sin apartar la vista de la carretera.

―¿Envidia de mi? ―pregunté confundida

―Sí, Nessie, ellas están celosas de que tu hayas heredado una gran fortuna y en cambio ellas no tienen nada, absolutamente nada. La única razón por la cual ellas viven como reinas, es porque Jessica tiene tu custodia. Son malas y crueles; son unas brujas.

―Tienes razón Alice ―sonreí―, gracias por apoyarme siempre.

―De nada, Nessie, ya sabes que nosotras somos hermanas del alma ―sonrió.

―Mejor hablemos de ti. ¿Quisiera saber cómo vas con Jazz? ―al decir esto, Alice se puso roja como un tomate.

―¿Qué tal te caen Quil y Seth? ―preguntó, tratando de cambiar de tema.

―Alice, no estamos hablando de ellos, si no de ti y Jazz ―le respondí.

―Nessie ―suspiró― ¿Qué quieres que te diga? Tú sabes que entre Jazz y yo no hay nada, solo somos amigos ―dijo con tristeza.

―Por eso mismo, Alice, ¿por qué no le has dicho lo que sientes por él?

Desde que tengo uso de razón, Alice siempre ha estado enamorada de Jasper. Ellos siempre han sido los mejores amigos; de hecho, Jasper conoce a la perfección todo sobre Alice al igual que ella de él. Lo que no entendía era por qué Alice no era sincera con Jasper. Yo sabía que si se sinceraba con él, tenía la posibilidad de que Jasper sintiera lo mismo por ella.

―Porque no quiero perder su amistad. No quiero que Jasper se sienta incómodo si le digo lo que siento por él. Sé que si él se entera, nuestra amistad ya no será como antes. Además, él está enamorado de María…

―¿María? ―¡Diablos! Había olvidado que Jasper tenía novia en estos momentos―. Lo siento, Alice. No quise echarle sal a la herida.

―No te disculpes, Nessie, es obvio por qué Jasper está enamorado de María. ¿Quién podría competir contra ella? Tiene cuerpo de modelo: alta, hermosa, medidas perfectas, bronceado impecable, cabello brillante y largo. Mírame bien, Nessie, mis pechos son tan pequeños, ni qué decir de mi estatura; Jasper nunca se fijaría en mi ― los ojos de Alice se llenaron de lágrimas.

―Alice, no digas eso. Tú eres muy bonita ―ella me sonrió con cierta timidez.

Alice se caracterizaba por ser tan alegre y noble. Sí, era muy bajita, como una pequeña duende de cuentos de hadas, pero tenía una seguridad que eclipsaba a todos, sin importar la altura. Su cabello, negro como la noche, lo tenía corto (poco más arriba de los hombros) y despeinado, con cada punta hacia un lugar diferente; tenía unos hermosos ojos color azul, y en ellos podías ver toda la sinceridad de su persona. Su cuerpo era como el mío, con pocas curvas. Pero lo más importante, era que Alice era alguien que no se dejaba intimidar por nada ni por nadie; actuaba bajo sus impulsos y sus "predicciones", como ella solía llamarle a sus corazonadas, a diferencia mía, que siempre pensaba dos veces antes de actuar.

―Gracias, Nessie ―me sonrió

―De nada, Alice.

Después de eso, nos quedamos calladas todo el camino a Seattle. Alice manejaba muy rápido, de Forks a Seattle eran casi tres horas de camino, pero ella lo hacía en menos de dos. A veces me daba miedo la forma que manejaba pero al mismo tiempo se sentía genial. Después de un largo viaje, llegamos al instituto de Seattle . Era tan hermoso y grande, y lo mejor de todo era que tenía un parecido a Forks, ya que tenía un enorme bosque a lado.

―Nessie, vámonos ―escuche que me decía Alice.

―Sí, ya voy ―me quejé mientras salía del auto, y nos dirigimos hacia Rosalie y Emmett.

Me sentía a afortunada de tener a Rosalie como amiga. Ella era tan hermosa, y también era la envidia de muchas chicas del instituto. Y no era para menos, ella parecía una súper modelo con su hermoso cabello rubio y sus lindos ojos azules. Ella era melliza de Jasper, aunque solo físicamente, porque sus personalidades eran completamente opuestas: mientras Rose era la desinhibida y sexy, Jasper era el serio y callado. Por supuesto, Jasper era el hermano más sobreprotector que podías conocer.

―Alice, Nessie ―saludó Rosalie.

―¡Oh, sí! Mira quién viene ahí ―sonrió burlonamente Emmett―: la pequeña duende y la princesita.

Estaba a punto de contestarle algo no tan amable, pero en ese momento alguien se colgó de mi cuello y empezó a gritar.

―Hola, Nessie ―gritó Claire impacientemente.

―Hola, Claire, volviste a comer chocolate ―dije entre risas.

―¿Por qué lo preguntas? ―dijo ella, algo hiperactiva.

Miré a Claire y no pude evitar sonreír. Al igual que Rose y Alice, Claire era una de mis mejores amigas. Su cabello era castaño y sus ojos verdes, mientras su piel era clara. Su carácter era igual de hiperactivo que el de Alice, aunque era algo rebelde y sabía pelear bastante bien. Y algo que compartía con ella, era el dolor de haber perdido a mis padres, pues sus papás murieron en un accidente de auto (al igual que los míos) cuando ella era solo un bebé; quedó bajo la custodia de su prima Emily, quien la adoptó y la considera como si fuera su hija.

―Hola, chicos ―saludó Jasper acercándose a nosotros.

―Hola, Jazz ―Alice fue la primera en saludarlo, y esto provocó que se sonrojara ligeramente. Claire y yo empezamos a reír. Aunque nos callamos, ya que Alice nos fulminó con la mirada.

―¿Qué les parece si este fin de semana nos vamos a Port Ángeles a ver una película? ―comentó Rose

―¡Me parece genial! ―gritó Emmett. Comenzamos a hacer los planes sobre qué película íbamos a ver, cuando llegaron más personas.

―Hola, chicos ―interrumpió Quil.

―Hola, Quil ―saludamos todos al mismo tiempo.

En ese momento, los ojos de Claire destellaron a ver a Quil. Realmente, Claire no podía dejar de mirarlo y sonreírle. Sabía lo que Claire sentía por él, era más que obvio por la forma en la que lo miraba. Quil era guapo, alto y de piel morena, y su hermoso cabello negro destacaba junto con sus lindos ojos. Desde que llegó el semestre pasado, Claire se enamoró profundamente. Y me daba alegría en ver que Claire era feliz.

―Hola, Renesmee ―me saludó Seth, sacándome de mis pensamientos

Seth tenía un parecido con Quil. Obviamente, pues eran hermanos, pero aún así Seth era un poco más bajito que Quil. Su piel y su cabello eran idénticos. Quil era el divertido y bromista, mientras que Seth era un poco más reservado.

―Quil, nos preguntábamos si quieren ir con nosotros a Port Ángeles este sábado ―preguntó Emmett.

―No sé. La verdad que ya tenía planes con Seth, aunque… ―respondió mirando a Seth, pero éste no me quitaba la vista de encima―. ¿Qué dices, hermano, vamos o no?

―Nessie irá con nosotros ―canturreó Alice con una risa burlona, lo cual me pareció de lo más extraño. ¿Acaso sabía algo que yo no?

―Yo… pues… ―me miro, pero de inmediato apartó la mirada cuando se dio cuenta de que yo lo estaba viendo―. Me… m-me encantaría i-ir.

Quil solo intercambió una mirada con Seth, como si intentara decirle algo. Esperé a que dijera algo, pero se limitó a resoplar y a encogerse de hombros.

―Entonces, ya está listo. El fin de semana nos vamos a Port Ángeles ―gritó Emmett como niño emocionado por ir a la feria.

―De acuerdo ―dijo Alice, mientras me jalaba a mí y a Claire―. Es hora de irnos chicos. Terminaremos de ajustar los planes a la hora del almuerzo.

No pude evitar mirar ceñuda a Alice. Su comportamiento no era normal, pero después me di cuenta de por qué lo estaba haciendo. María acababa de llegar y comenzaba a hacerle mimos a Jasper. La muy zorra sabía que mi mejor amiga tenía un enamoramiento hacia él, y siempre buscaba la manera de restregarle en la cara que ella era la novia de Jasper, haciendo incomodar a Alice.

―Ha-hasta luego, Renesmee ―me dijo Seth, rojo como tomate.

―Nos vemos al rato ―le sonreí, y puedo jurar que lo vi ruborizarse todavía más.

La actitud de Seth me confundía; era como si cada vez que me viera se le aparecía el Sol o algo así. No quería meterme ideas que no eran ciertas, pero era algo que definitivamente me daba vueltas en la cabeza y me desconcertaba.

―¿Nessie, te preocupa algo? ―me preguntó Claire mientras caminábamos hacia el salón

―¿Qué te sucede, Nessie? ― Alice le hizo segunda.

―¿Ustedes creen que Seth tenga algo contra mí, o algo así? Es que… llámenme loca, pero siempre que estamos en el mismo lugar, se porta diferente conmigo. ¿Saben si le caigo mal?

Las risitas tontas de mis amigas me sacaron de quicio. Ellas sabían algo y no me lo querían decir, y si había algo que odiara con pasión era que la gente me guardara secretos; en especial mis mejores amigas.

―¡Ay, Nessie, qué despistada eres! ― Claire, tratando de recuperar el aire después de sus risas.

―Pensé ya te habías dado cuenta desde hace tiempo ―canturreó Alice.

―¿Cuenta de qué? ―dije entre confundida y molesta. ¿Por qué se iban por las ramas?

―Pues de que… ―empezó Claire, pero alguien la interrumpió.

―Hola, Nessie ―me saludó Félix mientras se me acercaba.

―Hola ―dije cortantemente―. ¿En qué te puedo ayudar?

―Mis padres acaban de salir de viaje, y bueno quería saber si te gustaría pasar este fin de semana conmigo
 ―dijo preguntó en un tono que él creía que era seductor. Me provocaron arcadas.

―¡Pero, Félix! ―interrumpió Leah―. Recuerda que con Renesmee primero tienes que decirle cuánto estás dispuesto a pagar.

―Exacto. Después de todo, es el principal interés de ella ―sonrió Alec sin apartar la vista de mi.

―¡Y denle con lo mismo! ―intervino Alice―. Félix, si buscas a una cualquiera, Leah encaja perfectamente con el estereotipo: arrastrada, zorra, pésimamente vestida y sin amor hacia los demás.

―¡Cómo te atreves, estúpida! ―chilló Leah.

―Aunque, si lo que quieres es una virgen ―habló Claire, como si realmente estuviera considerando que yo aceptara la proposición de Félix―, lo siento, Leah, pero creo que entonces ya no podrás hacerlo. Hace bastante que dejaste de serlo.

―¡Tú cállate, recogida! ―siseó Alec.

―¡A lo mejor seré una recogida, pero Emily me quiere y es mucho mejor que cualquiera de sus madres! ―y después se volteó hacia Leah― ¡Tu ni siquiera sabes quién es tu padre!

Leah se marchó, furiosa y aventando a todos a su paso. Félix y Alec intercambiaron miradas, y decidieron seguirla, no sin antes ser amenazados por Alice.

―¡Y, ya dejen de joder! ―siseó― O me veré obligada a pedirle a Emmett y a Jasper que los pongan en su lugar.

―Gracias, chicas ―les dije mientras las abrazaba―. Siempre están ahí para defenderme.

―Siempre te cuidaremos Nessie. Tú no estás sola ―me susurró Alice, devolviéndome el abrazo.

A pesar de todo lo malo que me pasaba, era afortunada de tener a unos amigos tan buenos como los que yo tenía.

Después de ese desagradable momento que pasamos con Alec y Félix, la mañana pasó tranquilamente como siempre. En cierto modo me alegraba que esos enfermos anduvieran acosándome como de costumbre, con su estupidez o sus bromas.

Ahora me dirigía hacia el salón de música, mi última clase de día. La profesora me decía que era bastante talentosa, y me preguntaba si alguno de mis padres tenía el don, pero realmente no lo recordaba.

―Hola, Nessie ―me saludó la profesora Meyer entrando al salón al mismo tiempo que yo.

―Buenas tarde, profesora.

―¿Lista para la clase? ―dijo emocionada―. Es hora de comenzar…

Mientras tanto en un lugar lejos de ahí…

―¿Listo para irnos de aquí? ―preguntó un joven de unos 15 años.

―¡Claro! Ya me quiero largar de aquí. Odio todo en esta ciudad ―contestó un joven de unos 17 años.

―Lo que odias es el internado ―contestó el primero―. La ciudad en sí es bastante bella.

―¡Por supuesto que odio ese jodido internado! ¡Encerrado con puros hombres! ―bramó el mayor― ¿Saber qué le falta a este maldito lugar? Mujeres. Como aquella que va por allá ―dijo, apuntando a una rubia que caminaba por el pasillo.

―Nunca vas a cambiar ―susurró el menor―. Eres demasiado superficial. No todo en la vida son cuerpos bonitos.

―Mira, podría decirte que no, pero tienes un poco de razón. No puedes culparme; simplemente aprecio la belleza de las mujeres.

―¡Sí, cómo no! ―se burló.

―Estoy ansioso por este viaje. Ya me imagino la cantidad de chicas que voy a conocer ―se relamió los labios lascivamente.

―¡Que Dios ampare a todas las mujeres de Estados Unidos! ―se burló el joven.

―¡Vaya, gracias por el apoyo! ―respondió sarcástico.

―Se llama sinceridad. Algo que probablemente no sepas qué significa.

Pasajeros con destino a Seattle, favor de iniciar el abordaje por la puerta B. vuelo número 184 con destino a la ciudad de Seattle, acceso por la puerta B.

―Ese es nuestro vuelo ―susurró el primer joven, levantándose de su asiento y estirando los músculos de su cuerpo.

―Sí, por fin regresaremos a Forks ―sonrió el segundo joven―. Por fin regresaremos a nuestro hogar.
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hola a todos
jeje disculpe por tardarme en subir el capitulo
pero no pude en esta vacaciones
espero que le haya gustado este capitulo,fue muy dificil escribirlo,no sabia como escribir la adolecencia de nessie,asi que espero que le haya gustado jejeeje


y quiero agradecer a  las personas que me lee sabe que las quiero y gracia por su apoyo. ^o^
ojala que se anime a delarme su comentario. Por cierto
Que les pareció el cretino de Alec _ yo lo odie (jajaja creo que será como el malvado de la historia claro que con la ayuda de leah)
Pobre Alice, está enamorada de su mejor amigo,¿ que pasara con ella?
¿Por qué será que seth se comporta raro con nessie?
Y sobretodo ¿Quiénes eras estos dos chicos del final del capítulo? ^o^
Alguna idea(no olvide dejar su idea en un review)
Jejeje
En el próximo capítulo habrá un recuentro esperado por varias de ustedes (muahahaha)
Recuerde que han pasado más de 9 años y muchas cosas han cambiado, les diré un secreto, cierto personaje pondrá celoso a otro,eee xD
No se pierda el próximo capítulo…(les pido paciencia apenas lo ando escribiendo u.u)
Nos vemos
Con cariño fran y no se les olvide dejar su comentario
""por que solo un hombre te puede hacer aullar (auuuuu)"
n.n team jacob,absolutamente imprimada jejejeje xD
Si son vampiro, licántropos o humanos, por favor déjemesu comentario
dale click al boton con la "o"

5 comentarios:

Anónimo dijo...

hola soy gaby me esta gustando mucho tu historia espero que muy pronto subas el siguiente capitulo lo que pasa me encanta leer y tu historia me tiene facinada espero que pronto salga jake (por que estoy totalmente enamorada pero del actor que sale en las peliculas de la saga osea taylor)

Anónimo dijo...

TARDAS MUCHISIMO EN ESCRIBIR LOS CAPITULOS Y SE NOS VAN OLVIDANDO LOS CAPITULOS

TEAM JACOB dijo...

LLEVO ESPERANDO UN MES

TEAM JACOB dijo...

Mira, me encanta tu historia y sobre todo nessie y jake, pero esque tardas mucho en subir los capitulos, se los he grabado ha mi amiga y tiene muchas ganas de que saques el siguiente capitulo, y te aconsejo de que escribas muchos capitulos porque verdaderamente puedes llegar ha tener un buen futuro.Te aconsejo tambien de que te leas el libro de espejismos de alyson nöel se parece mucho a la saga crepusculo.(un besote de una fan tuya.)

vampire love dijo...

hola! estoy empezando un nuevo blog y me gustaria que lo vieras y me dices que piensas:/daniellalovestory.blogspot.com/

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